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Eco-Artículo: El Gran Parche de Basura del Pacífico
por Jennifer E. Christie
¿Cuando ves una persona tirar su basura por la ventana de un bus o bote, en la playa o por la orilla del río, lo piensas como algo mal, o algo normal? Pocas personas realmente piensan en el impacto que pueden tener sus acciones en una escala global, pero cada acción nuestra deja su huella en este mundo. Cada pieza de basura lo cual no se integra al sistema de manejo, termina dañando el ambiente en una u otra manera.
En la actualidad existen dos parches gigantescos de basura en el océano pacífico, entre Japón y los Estados Unidos. Estos parches fueron formados por corrientes circulares, los cuales crean cuerpos de agua estables, o sea que no hay mucho flujo hacia adentro ni hacia afuera de sus centros. La basura incluye varios artículos, incluyendo piezas de tablas de surf, redes de pesca y bolas de fútbol, mayormente cosas hechas de plástico. No son islas de basura sino como una sopa de plástico, con algunas piezas grandes pero muchísimas partículas pequeñas.
El área de la superficie de estos parches no se sabe con exactitud, pero se estima que cubre entre 700.000 y 15 millones de kilómetros cuadrados (lo cual representa entre 0,41% y 8,1% del área total del océano pacifico). En algunos partes la basura llega hasta 28 metros de profundidad, y el peso de la basura puede ser hasta 100 millones de toneladas. Han llegado a este tamaño tan sorprendente debido a que por cada tonelada de pescado que extraemos de los océanos, depositamos 3 toneladas de desechos.
Además de ser sumamente feo, la basura en el océano causa muchos daños a la vida silvestre. Aves marinos sufren más que cualquier otro grupo de animales, debido a su estilo de alimentación. Comen piezas pequeñas de plástico, pensando que son pescados u otros animales. También alimentan a sus pichones con el mismo plástico, frecuentemente matándoles sin querer. Un famoso caso llevado por Greenpeace fue la autopsia de un albatros bebe, cuyo estómago contenía 272 piezas de basura plástica (foto adjunto). En las Islas Midway, en el extremo noroccidental del archipiélago de Hawaii, hasta 40% de los pichones de una especie de albatros mueren debido al plástico que sus parientes dan como alimento.
Otros animales también sufren debido a la basura marina, inclyuendo tortugas marinas, medusas, y pescados. No solamente obstruyen digestión, pero estas piezas de plástico pueden absorber químicos dañosos. Algunos de dichos productos químicos son tóxicos, causando daños a los tejidos o hasta muerte. Otros están reconocidos en el sistema de hormonas, causando problemas en la reproducción o en la comunicación entre el cerebro y los órganos. También nosotros podemos padecer de los mismos problemas al comer pescado afectado por estos químicos.
Aproximadamente 20% de esta basura viene de barcos o plataformas petroleras, y el otro 80% de fuentes terrestres. De toda la basura que se encuentra en las vías acuáticas del mundo, 80% fue tirado en el suelo, lo cual significa que 64% de la basura en los parches fue tirado en el suelo.
Ayúdenos todos a parar esta polución, depositando la basura en los recipientes correctos y reutilizando o reciclando la máxima cantidad posible. ¡Nuestra tierra no es un basurero!





